El candidato a presidente de Boca Juniors, valoró el gesto de Riquelme con Carlos Tevez y volvió a plantear la necesidad de construir un Boca donde las diferencias no estén por encima de la institución. Además, se refirió al histórico avión que conserva y que trasladó al plantel de Boca para disputar la Copa Intercontinental de 2003 frente al Milan.

A partir del llamado de Carlos Tevez a Juan Román Riquelme para pedirle la Bombonera para su despedida y de la respuesta favorable del presidente de Boca, Horacio Paolini, destacó el gesto y afirmó que “Carlitos merece despedirse en la Bombonera y me parece muy bien que lo hayan acordado. Cuando se trata de Boca, tenemos que saber encontrarnos. Los ídolos y la historia del club están por encima de cualquier diferencia”, sostuvo el candidato presidente en una entrevista radial.

La relación entre Tevez y Paolini viene teniendo distintas expresiones públicas en los últimos meses y en paralelo, Paolini viene manteniendo reuniones y conversaciones con distintos referentes del mundo Boca, entre ellos Mario Pergolini. “Yo no quiero construir un Boca para un solo sector. Quiero que todos los que tengan algo para aportar puedan sentarse en la misma mesa. Boca necesita sumar, no seguir dividiéndose”, aseguró Paolini.

El candidato también volvió a remarcar una de las ideas centrales de su proyecto: “El presidente tiene que conducir y formar el mejor equipo. No tiene que saber de todo. Tiene que saber elegir a los que saben”. Y agregó: “En Boca hay que dejar de preguntar quién tiene la última palabra y empezar a preguntar quién tiene la mejor idea”.

Una historia que volvió a aparecer en las redes

En los últimos días también volvió a circular en redes una imagen del avión que Horacio Paolini conserva desde hace años en su campo. El avión tiene además un significado especial para Paolini: fue el que trasladó al plantel de Boca a Japón para disputar la Copa Intercontinental de 2003 frente al Milan.

Al respecto señaló: “Hay dirigentes que llegan a Boca por distintos intereses. Yo llegué por la pasión, y esa pasión me llevó a dedicar años de mi vida a cuidar la historia del club”.

Paolini recordó que durante años fue reuniendo piezas y objetos históricos vinculados a Boca hasta conformar un museo privado dedicado al club. “Algunos coleccionan recuerdos. Yo elegí preservar parte de la historia de Boca para que nunca se pierda. Eso explica mejor lo que siento por este club que cualquier discurso de ocasión”,